Un día como hoy, el MRTA tomó la casa del embajador japonés –
Por Valeria Cavero-Nota Especial
El éxito que amasó la película “Chavín de Huántar: El rescate del siglo” fue uno de los momentos más gratos para el cine peruano este año. “Está claro que el tema político divide mucho a la gente y nosotros lo que queríamos contar es la hazaña militar, la hazaña del rescate” afirmó Diego de León, director, al Diario Correo. El largometraje está inspirado en uno de los episodios clave para la decadencia del terrorismo que desoló a nuestro país en las décadas de 1980 y 1990.
Un día como hoy, el 17 de diciembre de 1996, 14 terroristas del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), encabezados por Néstor Cerpa Cartolini, alias “Camarada Evaristo”, asaltaron la residencia del entonces embajador de Japón, Morihisa Aoki, tomando 800 rehenes, quienes ocupaban los más altos cargos en el ámbito diplomático, militar y político del país.
La noche en que empezó el calvario
El grupo liderado por Cerpa irrumpió en la residencia a las 8:19 p.m., durante una celebración conmemorativa por el nacimiento del emperador Akihito. Con insultos y disparos al aire redujeron a los presentes, entre los que se encontraban Mutsue Inomoto y Juana Fujimori, madre y hermana del entonces presidente, Alberto Fujimori. Se trataba de un atentado ensayado por meses, para la cual Cerpa reunió y preparó a sus reclutas más dispuestos.
La noticia del secuestro masivo no tardó en llegar a Palacio de Gobierno. Después de que las fuerzas de seguridad de la propiedad arrojaran bombas lacrimógenas, Cerpa envió un mensaje al exterior, con demandas para ceder. Un documental del canal peruano “La Historia de…” sintetiza las peticiones de los emerretistas: la liberación de 456 de sus camaradas, su envío a la selva peruana junto a 15 rehenes como garantía, el cambio del sistema económico y un impuesto de guerra. Había un límite de medio día para el cumplimiento de, al menos, la primera solicitud. Fujimori no cedió, pese a la amenaza, posteriormente incumplida, de asesinar al canciller Francisco Tudela.
La pieza audiovisual destaca al negociador suizo Michael Minning, delegado de la Cruz Roja y experimentado en situaciones de guerra. Logró conversar con el cabecilla emerretista y convencerlo de que lo más beneficioso para él y todo aquello por lo que militaba era empezar a liberar rehenes, con el fin de mostrar al público un lado más “clemente”. Fue así que los prisioneros de menor rango político, las mujeres, adultos mayores y personal de servicio fueron escoltados fuera del lugar.
Empezaba la pesadilla para los 72 hombres en las instalaciones, que permanecieron a merced de los terroristas por 126 días en total. Entre ellos, se encontraba el almirante Luis Giampietri, que se convirtió en el primer nexo entre los retenidos y las fuerzas de defensa peruanas. Se estaba gestando la operación militar Chavín de Huántar, llamada así por la cultura preincaica que inspiró la excavación de túneles secretos. Se considera una de las misiones de rescate más exitosas de la historia.
¿Qué leer al respecto?
“Secretos del Túnel” del periodista Umberto Jara, indaga profundamente en el suceso, recogiendo testimonios y ahondando en archivos documentales. Se considera la investigación más completa sobre el tema. Destaca también “Sombras de un rescate”, de David Hidalgo, que indaga en cuestiones como el proceso por presuntas ejecuciones extrajudiciales durante Chavín de Huántar. Asimismo, el almirante Giampietri escribió “Rehén por siempre”, un relato preciso del cautiverio, que desplazó al poder como el vínculo que unía a los hombres presentes, y lo reemplazó por la lucha por sobrevivir.
