Emilio Iván Paredes renuncia jefatura del INPE en medio de reformas en el sistema carcelario –
En carta dirigida al presidente José Jerí, Paredes Yataco oficializa su salida y agradece la confianza brindada.
Iván Paredes Yataco formalizó su renuncia irrevocable a la presidencia del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) tras la difusión de graves denuncias que lo vinculan con presuntos actos de corrupción. La dimisión, comunicada mediante una misiva al presidente José Jerí, se produce en un contexto de crisis institucional derivado de grabaciones que sugieren el cobro de sobornos para favorecer a internos y el presunto uso irregular de contrataciones públicas dentro de la entidad.

El detonante de la salida de Paredes se remonta a una investigación de «Cuarto Poder», que reveló audios donde presuntamente se coordina el cobro de una coima de S/ 80,000. El objetivo del pago habría sido gestionar la liberación de Marcos Quispe Riveros, un ex-policía sentenciado a 30 años por secuestro agravado. En los registros sonoros, una voz atribuida al ex-jefe del INPE admite haber recibido el monto total y propone un esquema de devolución del dinero – incluyendo la entrega de un reloj personal – ante el fracaso del trámite de excarcelación solicitado por la familia del recluso.
A las acusaciones de soborno se suman revelaciones periodísticas del pasado 18 de enero, que exponen presuntas irregularidades en la contratación de personal. Según los informes, diversos ciudadanos sin trayectoria en el sector público obtuvieron órdenes de servicio tras sostener reuniones directas con Paredes Yataco. Estos hallazgos han puesto en duda la meritocracia y la transparencia en la gestión de los recursos humanos del sistema penitenciario bajo su liderazgo.
Pese a la gravedad de los señalamientos, Paredes expresó en su carta de renuncia su disposición para efectuar una «transferencia ordenada y transparente». El ex-funcionario enfatizó la necesidad de no interrumpir la continuidad del servicio penitenciario ni comprometer los objetivos estratégicos de la institución durante el relevo de mando. La salida deja al Poder Ejecutivo la tarea de designar un nuevo titular que enfrente la reestructuración ética y operativa del sistema carcelario.
