Denuncian favorecimiento en contratos para círculo cercano de Patricia Li –
Se denuncia favorecimiento político en el MIMP: Militantes de Somos Perú accedieron a puestos públicos sin cumplir con los requisitos formales de ley.
Una reciente investigación ha revelado una presunta red de favorecimiento político en el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP), donde colaboradores cercanos a Patricia Li, presidenta de Somos Perú, habrían obtenido órdenes de servicio tras la asunción de José Jerí a la presidencia en octubre de 2025. Los beneficiarios, denominados internamente como los «hijos políticos» de Li, habrían sido contratados bajo la gestión de la ministra Sandra Gutiérrez Cuba, quien también milita en la misma organización política.
Irregularidades en el cumplimiento de requisitos
El reporte detalla casos específicos donde la afiliación partidaria parece haber prevalecido sobre la meritocracia y los requisitos legales mínimos:
Jean Paul Sosa Luispe (25): Contratado como auxiliar administrativo sin experiencia previa en el Estado, sin título en Sunedu y sin contar con el Registro Nacional de Proveedores (RNP) al momento de la emisión de su contrato.
Laris Medina Rabanal (24): Obtuvo una orden de servicio como auxiliar administrativa sin tener RUC activo ni grado académico registrado ante las autoridades educativas.
Carlos Huamán Zamudio: Recibió un contrato de S/ 8,000 tras regularizar su registro como proveedor apenas un día antes de la firma del documento.
Luis Antonio Calderón Dávila: Registró un incremento sustancial en sus ingresos estatales, pasando de percibir S/ 2,800 en regiones a obtener órdenes por un total de S/ 22,000 en el MIMP para labores de comunicación que no supo detallar con precisión.
Postura de la dirigencia y silencio institucional
Patricia Li desestimó las acusaciones, argumentando que su rol es el de una formadora política y que el apelativo de «madre» responde al afecto de sus seguidores, a quienes calificó como sus «guerreros». Li respaldó la gestión de la ministra Gutiérrez, mientras que el MIMP ha mantenido silencio institucional, sin emitir descargos sobre la falta de controles para garantizar que las contrataciones de servicios no se conviertan en una herramienta de clientelismo partidario.
